Cada vez es más común en Perú realizar pagos con tan solo acercar el smartphone, tarjeta o smartwatch, una práctica que se ha convertido en parte integral de la vida diaria. Según cifras del Instituto Peruano de Economía (IPE), el 60% de los limeños utiliza aplicaciones para pagos digitales. Además, en regiones como Arequipa, Ica y Lambayeque la adopción supera el 50%, mientras que en zonas históricamente menos inclinadas, como Junín y Madre de Dios, los monederos digitales son emplean por el 40% de la población.
Jorge Iglesias, CEO de Topaz, empresa líder en soluciones tecnológicas para el sistema financiero, enfatiza que “los pagos sin contacto no solo optimizan la experiencia del usuario, sino que representan una evolución natural hacia una banca más digital, ágil y segura”. Según sus palabras, la necesidad actual de efectuar transacciones en segundos sin comprometer datos personales se ve plenamente satisfecha por la tecnología NFC.
La transformación del mercado se evidencia en los datos del Banco Central de Reserva (BCR), que informó 688 millones de transacciones digitales en los primeros seis meses de 2024, representando un incremento del 77% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre los principales beneficios de estos métodos de pago destacan:
1. Rapidez y eficacia: Las operaciones se completan en segundos, lo que minimiza las filas y agiliza el flujo en los establecimientos.
2. Seguridad robusta: La eliminación del uso físico de la tarjeta y la encriptación de los datos reducen de manera significativa el riesgo de fraude y clonación.
3. Higiene y conveniencia: La preferencia por evitar el contacto con efectivo o terminales físicas, un hábito reforzado desde la pandemia, garantiza una experiencia más limpia y sin inconvenientes.
4. Integración con dispositivos modernos: Los smartphones y smartwatches habilitados para NFC facilitan las transacciones sin la necesidad de portar tarjetas, aportando un enfoque contemporáneo y práctico.
Además, los expertos aseguran que esta tendencia continuará su crecimiento. Se prevé que la incorporación de sistemas biométricos, métodos de autenticación avanzados y el desarrollo del Internet de las Cosas (IoT) amplíen el uso de pagos sin contacto a nuevos ámbitos, tales como el transporte público, estacionamientos e incluso electrodomésticos inteligentes. Un representante adicional de Topaz subrayó que “la tecnología NFC ha dejado de ser una tendencia emergente para consolidarse como una herramienta clave en la modernización de los servicios financieros, impulsando la inclusión digital en la región”.
La información aquí presentada fue publicada inicialmente en AmericaMalls & Retail, reafirmando el compromiso del sector por transformar y optimizar la experiencia de pago de los consumidores.
Autor: Roberto Sánchez