Universidad de Chile evoca el recuerdo de triunfos anteriores en la Copa Sudamericana mientras se impone firmemente en el torneo actual, el segundo de clubes en prestigio de la Conmebol. Con la intención de extender su destacada racha local a nivel internacional, el equipo mostró su carácter aplanador en la ida de los playoffs en Ñuñoa, venciendo a Guaraní de Paraguay por 5-0 y dejando en claro que la clasificación está al alcance.
El director técnico Gustavo Álvarez descartó a Nicolás Ramírez y Leandro Fernández, optando por mantener la formación que presentó en el Superclásico frente a Colo Colo, con Franco Calderón en reemplazo inmediato de Ramírez. Con Marcelo Díaz nuevamente en el banquillo y Israel Poblete como acompañante de Charles Aránguiz en el medio campo, la U consolidó su estrategia desde el inicio del encuentro.
El partido se definió por diferencias marcadas desde el arranque: mientras Universidad de Chile mostraba su habitual afán por el protagonismo, Guaraní adoptaba un planteamiento cauteloso, típico de los equipos paraguayos visitantes, apoyándose en una defensa en línea de cinco. La primera señal de desbalance llegó a los 19 minutos, cuando Lucas Assadi fue derribado en el área tras anticiparse a Alcides Benítez, lo que resultó en la ejecución de un penal transformado por Aránguiz a los 22 minutos.
Con una posesión del 63% en la primera parte y tras la expulsión del defensor paraguayo Mario López por doble amarilla, el técnico Álvarez decidió intensificar el ataque, efectuando un cambio ofensivo que situó a Guerrero en la cancha en sustitución de Di Yorio. Este movimiento estratégico desembocó en una serie de goles: Javier Altamirano abrió el marcador en el minuto 57, pocos instantes después Lucas Assadi amplió la ventaja marcando el tercer tanto, luego Hormazábal protagonizó una jugada de alto nivel para poner el 4-0 y, finalmente, Nicolás Guerra selló la goleada con el quinto gol.
Además de consolidar el resultado, el encuentro permitió la aparición del argentino Felipe Salomoni, quien ingresó en reemplazo de Sepúlveda, demostrando la continuidad de un proyecto ofensivo que deja a la U casi asegurada la clasificación. Con la revancha programada para el próximo jueves en Asunción, el equipo laico se prepara para un desafío mayor, ya que el vencedor de la eliminatoria enfrentará a Independiente de Avellaneda en los octavos de final, marcando una etapa crucial en el torneo.
Autor: Jorge Rojas