Telefónica Móviles Chile se encuentra bajo la atenta mirada de los inversionistas, quienes han comenzado a solicitar primas de riesgo más elevadas en respuesta a la depreciación de sus bonos. Esta situación se enmarca dentro del proceso de retirada del Grupo Telefónica de la región, que ya ha afectado a mercados como Colombia, Argentina, Perú y Uruguay.
Durante las operaciones del pasado 15 de julio, se registró que los bonos serie T cotizaban a un valor par de 75,5984%, generando un rendimiento del 15,1%, mientras que los bonos serie X alcanzaron un precio par de 68,7975% con un rendimiento del 15%. La disminución en el valor nominal de estos instrumentos implica que los compradores recuperan mayores retornos, reflejando una mayor percepción del riesgo por parte del mercado.
Antecedentes de la volatilidad se evidenciaron el 16 de mayo, cuando los bonos serie T se transaron a un valor par del 85,4211% y un rendimiento del 10%, en contraste con las operaciones del 9 de mayo, donde el valor fue del 93,2824% y el retorno alcanzó el 6,7%. Para la deuda serie X, en esa misma jornada, el precio se situó en el 89,2875% con un rendimiento del 7%.
Estas fluctuaciones se enmarcan en un contexto de deterioro en las calificaciones de riesgo. El 4 de abril, la agencia ICR ubicó a Telefónica Móviles Chile y su filial Telefónica Chile con una tendencia negativa en cuanto a solvencia y emisiones obligacionarias. Posteriormente, el 5 de junio, Fitch Ratings rebajó las calificaciones en moneda local y extranjera, así como la del bono sénior no garantizado de Telefónica Móviles Chile, situándola en BB- (descenso desde BBB-). Asimismo, se redujeron las notas nacionales de solvencia y deuda para ambas entidades, pasando de AA- y AA+ a BBB+.
Fitch argumentó que estos descensos se deben al aumento significativo en el nivel de endeudamiento, que alcanzó 5 veces en 2024 y 6,6 veces durante el primer trimestre de 2025, motivado por la disminución en ingresos y los márgenes de EBITDA. A esto se sumó la rebaja de ICR: el 23 de junio, la agencia reubicó la calificación de solvencia y bonos de Telefónica Móviles Chile de AA-/Negativa a A-/Negativa, y la de Telefónica Chile de AA+/Negativa a A-/Negativa. Según la agencia, dicho cambio responde a un rendimiento operacional inferior al esperado para compañías de esta categoría, lo que ha derivado en déficits de flujo de caja en los últimos dos años, dificultando la reducción del apalancamiento y generando una mayor dependencia de las condiciones de mercado y del apoyo del controlador.
En paralelo, a fines de mayo, Grupo Telefónica, propietario de Telefónica Móviles Chile, anunció una inyección de recursos por un monto de $371.000 millones, en un contexto donde la filial chilena presentó pérdidas de $76.519 millones en 2023, cifra que se disparó a $445.230 millones en 2024. Durante el primer trimestre del presente año, Telefónica Chile reportó pérdidas de US$12 millones, superando los US$9 millones registrados en el primer trimestre de 2024, mientras que Telefónica Móviles Chile logró reducir sus pérdidas, pasando de -US$37,6 millones a -US$32,9 millones.
Autor: Iñigo Socías