Hoy entra en vigor un nuevo ajuste en la tarifa eléctrica, aprobado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) dentro del mecanismo de estabilización de precios que se revisa cada seis meses. El incremento varía según la zona del país, con un rango que va desde el 7,1% hasta el 23%, siendo la Región Metropolitana la más afectada. Humberto Verdejo, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Usach, explicó que esta actualización responde única y exclusivamente a la revisión del precio de la energía, dado que el 70% de la tarifa se basa en los contratos entre empresas generadoras y distribuidoras, tal como exige la ley. En promedio, el aumento a nivel nacional es de alrededor del 7%, aunque en ciertas comunas del norte puede llegar hasta el 11%. Por ejemplo, si una familia tiene una factura de 40.000 pesos, un incremento del 7% representaría un sobrecosto de aproximadamente 2.800 pesos. Ante este escenario, muchos optan por adoptar medidas para reducir el consumo, como limitar el uso de luces en el hogar; sin embargo, el experto señala que la eficiencia de la iluminación actual hace que este hábito no genere un ahorro significativo. Desde 2015 se han eliminado las lámparas incandescentes en favor de las de bajo consumo, como las LED, lo que ya ha optimizado el uso de la electricidad. En otro aspecto, se destaca que el hervidor, si se usa tres o cuatro veces al día durante todo el mes, puede sumar hasta 5.000 pesos en el total de la cuenta. Otros electrodomésticos que suelen aumentar el consumo incluyen la secadora, la lavadora, el horno eléctrico, el microondas y la cocina eléctrica, especialmente cuando se usan de manera ineficiente, como operar cargas parciales en lavadoras y secadoras. Así, el especialista recomienda aprovechar cargas completas para optimizar el consumo y evitar el denominado “gasto fantasma” o consumo vampiro, que, si bien representa un aporte menor, se suma al coste total, especialmente en los meses de mayor demanda energética.
Autor: Iñigo Socías