La región de Aysén se posicionó como la de mayor crecimiento económico del país durante el último periodo, expandiéndose un 8,5%, según el reciente informe del IMACEC del Banco Central. Este notable impulso provino principalmente del sector acuícola, donde la salmonicultura consolidó su rol como la actividad productiva más relevante de la zona.
Rol Estratégico de la Salmonicultura en la Región
Este crecimiento subraya el impacto significativo de la industria salmonicultora en el desarrollo de Aysén. Su influencia abarca desde la creación de empleo hasta la revitalización de caletas y localidades costeras que históricamente quedaron al margen del progreso económico. Actualmente, la salmonicultura no solo representa más del 25% del PIB regional, sino que también ha permitido la formación de un robusto ecosistema productivo. Este incluye una red de proveedores locales, startups, centros de investigación y entidades de formación técnica.
Fernando Camiruaga, representante territorial de SalmonChile en Aysén, enfatizó la importancia de la industria: “La salmonicultura ha sido clave en el desarrollo económico de la región y ha generado oportunidades concretas para muchas familias”. Además de su contribución económica, Camiruaga destacó la existencia de una cadena de valor que integra innovación, capital humano y relaciones con las comunidades locales. Para asegurar su avance continuo, se requiere una legislación acuícola moderna que brinde certeza a la inversión, fortalezca la sustentabilidad y consolide el trabajo colaborativo desarrollado por décadas.
A diferencia de otras regiones del país donde el crecimiento está ligado a sectores como la minería, el dinamismo económico de Aysén se origina en el grupo denominado “resto de bienes”, que incluye a la salmonicultura. Esto resalta la solidez de un modelo productivo descentralizado, con un potencial significativo para seguir creciendo en armonía con el entorno y las comunidades del sur austral.
